Me llamo Eva, nací el 30 de noviembre en Madrid, en un barrio de los de toda la vida, de esos en los que todo el mundo se conoce y los valores se aprenden casi sin darte cuenta. Me considero una persona alegre, familiar y profundamente fiel a los míos. Esas raíces, sin duda, han marcado mi manera de entender la vida y también la educación.
Actualmente estudio el doble grado en Educación Primaria y Pedagogía. Desde que tengo uso de razón he querido ser profesora. En parte, motivada por mi hermano pequeño, pero sobre todo porque siempre he sentido una inclinación natural hacia enseñar, acompañar y ayudar a los demás a crecer. Para mí, la educación no es solo una profesión: es una vocación.

Me gustaría ser esa profesora que deja huella. De esas que no solo explican contenidos, sino que también inspiran. De las que, años después de terminar el colegio, sus alumnos siguen recordando con cariño y vuelven a visitar. Creo firmemente que educar es influir positivamente en la vida de una persona, lo cual conlleva una gran responsabilidad. Considero que en la educación actual es necesario reforzar aspectos como la concentración, la constancia y la disciplina entendida desde el respeto y el compromiso. A veces se malinterpreta la disciplina como rigidez o dureza, cuando en realidad se trata de establecer límites claros que favorezcan el crecimiento personal y académico. Pienso que algunos valores que generaciones anteriores recibieron y que demostraron ser eficaces para el desarrollo integral del alumnado no deberían perderse, sino adaptarse a los nuevos contextos educativos.

Junto a mi vocación docente, hay otra gran pasión que me acompaña desde pequeña: el mundo del entretenimiento. Las películas, las series, la historia y los podcasts han formado parte de mi vida desde siempre. En gran medida gracias a mi padre, un auténtico amante del cine y de las buenas historias, crecí viendo clásicos y descubriendo mundos distintos a través de la pantalla. Además, la historia ha sido siempre mi asignatura favorita; disfruto investigando por mi cuenta y leyendo sobre diferentes épocas y acontecimientos. Lo que más me apasiona de este mundo es su capacidad de transportarnos. Las historias nos permiten desconectar de la rutina y sumergirnos en realidad distintas, pero, al mismo tiempo nos enseñan. A través de ellas he aprendido a mirar desde otros puntos de vista, a comprender mejor la perspectiva de otras perdonar y a reflexionar sobre problemáticas sociales, emocionales y éticas muy diversas. El entretenimiento, cuando se analiza con profundidad, se convierte en una poderosa herramienta de aprendizaje.
Por eso nace este blog
Este espacio surge de la unión de mis dos grandes pasiones: la educación y las historias. Mi objetivo es explorar cómo el cine, las series, la historia y los podcasts pueden convertirse en herramientas pedagógicas, especialmente en el trabajo con niños y adolescentes. Quiero demostrar que el entretenimiento no está reñido con el aprendizaje; al contrario, puede ser un recurso valioso para fomentar el pensamiento crítico, la educación en valores, la reflexión ética y el desarrollo emocional.
Me gustaría que quienes lean este blog encuentren no solo recomendaciones interesantes, sino también propuestas, reflexiones y nuevas formas de mirar los contenidos audiovisuales desde una perspectiva educativa. Que descubran que detrás de cada historia puede haber una oportunidad para enseñar y aprender
Eva
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